jueves, 6 de noviembre de 2014

Se puede engañar más alto, pero no más burdo


“Se han producido algunas cosas que no nos gustan”, dijo Rajoy hace unos días. “Unas pocas cosas”, insistió. Cuando el presidente del Gobierno hizo estas declaraciones, estaba aludiendo y eludiendo: aludía a la corrupción, y eludía el nombrarla.  

Son los usos y costumbres propios de Rajoy, porque son los usos y costumbres que caracterizan al establishment que nos gobierna desde hace más de tres décadas. No llamar a las cosas por su nombre es una vomitiva práctica que ha manoseado sin pudor el reinante bipartidismo.

Cuando Rajoy apunta que “se han producido algunas cosas que no nos gustan”, no sólo aflora el eufemismo (“algunas cosas”, “unas pocas cosas”). Aflora también la pasiva refleja (“se han producido”), que quizá resulte más perversa. A través de esa pasiva refleja, Rajoy pretende escurrir todo el bochornoso bulto. Esa pasiva refleja evita la contaminación, burla la suciedad… y enmascara los hechos.

Rajoy podría haber planteado: “El PP y el PSOE hemos sentado los cimientos desde hace muchos años, para que la corrupción campe a sus anchas”. Esa frase sería nítida, clarificadora y veraz. Sin embargo, Rajoy escogió otro camino.

La engañifa no sólo surge por esquivar la palabra corrupción. Decir que “se han producido cosas” es sugerir que han brotado por azar y generación espontánea. Decir que “se han producido cosas” es sugerir que estamos ante algo que tiene vida propia, sin causas ni causantes.

Cuando Rajoy nos lanza la milonga de que “se han producido cosas”, nos invita a pensar que estamos ante una especie de fenómeno atmosférico, ante el que no cabe pedir responsabilidad alguna. Por eso es una trampa. Una más dentro del sonrojante currículum que viene protagonizando el duopolio PPSOE.

El poeta y ensayista Paul Valéry advirtió que “la sintaxis es un valor moral”. Salvadas las excepciones que corresponda salvar, entiendo que estaba en lo cierto. En el lenguaje político, la fórmula lingüística elegida suele encarnar una opción ética. Una forma de entender la convivencia. Una manera de afrontar el ejercicio democrático.  

Rajoy es ese político pasivo y sin reflejos, que recurre a la embaucadora pasiva refleja que ha sido reseñada. Rajoy es el mismo que ya se negó a utilizar la palabra “rescate”; y es el mismo que, ante el vertido del Prestige, señaló: “Salen cuatro pequeños hilitos con aspecto de plastilina en estiramiento vertical”.

Pues eso. Qué más puede mentirse. Se puede engañar más alto… pero no más burdo.

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artículo también difundido/publicado en esRadio y Tribuna de Salamanca (4 y 5 de noviembre de 2014). 

martes, 4 de noviembre de 2014

Ante el 9N, defensa de la ciudadanía común


Libres e Iguales es una plataforma cívica que agrupa a personas de sensibilidades e idearios diversos, pero que comparten ciertos principios constitucionales. 

Esta asociación realiza un llamamiento en defensa de la ciudadanía común, y frente a la agresión a la democracia que pretende llevar a cabo la Generalitat de Cataluña.  

La convocatoria tendrá lugar en toda España, el mismo día y a la misma hora: el próximo 8 de noviembre, a las 12´00 horas. Para quienes estén en Salamanca y deseen acudir, la Plaza Mayor (frente a la fachada del Ayuntamiento) será el punto de encuentro. 

Coda 1: La defensa de la ciudadanía (y todas las connotaciones democráticas que ello conlleva) ha estado muchas veces presente en este blog. A modo de ejemplo, este reciente post que se ocupaba del último libro de Savater. 

Coda 2: Precisamente, Fernando Savater estará en San Sebastián para participar en el acto #símeimportael9N, y dar lectura al correspondiente texto. La misma labor que también desempeñaremos otras personas a lo largo de toda la geografía española. 





jueves, 23 de octubre de 2014

He visto cosas que vosotros no votaríais


"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir". Es el mítico monólogo de la película Blade Runner. El monólogo final del replicante.

En la vida política que nos envuelve, todas las semanas vemos cosas que también cuesta creer, aunque más cuesta ignorarlas. Tanto por razones democráticas, como por razones económicas, la indiferencia siempre conlleva mayor coste.

He visto cosas que vosotros no votaríais. Saquear cajas de ahorros más allá del Banco de España, y más acá de esa okupación partidista de las mismas. He visto consejeros en llamas hacerse las víctimas, cuando les han pillado con el carrito de las black. He visto tarjetas-B brillar en la oscuridad (quizá por ser tan opacas), cerca de la puerta de Génovahäuser, y próximas a la puerta de Ferrazhäuser. Todas estas abyectas sinvergonzonerías espero que no se pierdan en el recuerdo como lágrimas en la lluvia. Es hora de votar. De votar para botarles. De votar para botar… a tanto replicante sin escrúpulos, que harían sonrojar a todo Orión.

He visto cosas que vosotros no votaríais. El lunes 20 de octubre, sin ir más lejos, Cospedal nos aseguró que el PP tomará una decisión sobre Rato “dentro del ámbito de la rapidez”. Qué hermosura: “Dentro del ámbito de la rapidez”. Creíamos que Cospedal no podría superarse. Creíamos que aquello de “la indemnización en diferido” para Bárcenas difícilmente podría igualarse. Pero no. Cospedal es al lenguaje tramposo, como Usain Bolt al atletismo. Cospedal siempre puede sorprenderte con un hallazgo. Siempre puede deslumbrarte con un requiebro que se convierta en una nueva plusmarca.

He visto cosas que vosotros no votaríais. Ese mismo lunes, sin ir más cerca, escribía Esperanza Aguirre un asombroso artículo en Abc. Un artículo sobre las tarjetas opacas de Caja Madrid. Aguirre, con todo su cuajo, hablaba de las Cajas como si ella fuese una alienígena que de repente ha llegado a la tierra, y se entera de esas sucias tropelías que se han practicado en los Consejos de Administración. Hablaba como si ella nunca hubiera peleado  por colocar a su candidato al frente de la Caja. Hablaba como si ella no perteneciera a uno de esos partidos que han entrado en las Cajas… hasta quebrarlas.

He visto cosas que vosotros no votaríais. He visto a palmeros gubernamentales, decir que todo lo que se va sabiendo sobre tarjetas y consejeros… se debe a la heroica acción del Gobierno. Y he visto a Blesa (el amiguito de Aznar) plantear que Mapfre pague su fianza.

He visto cosas que vosotros no votaríais. Y me fascina observar que el PP, el PSOE e IU se rasgan ahora las vestiduras… después de haber ido colocando a su gente en los correspondientes cenáculos de las Cajas. Seguimos a la espera de que Pedro Sánchez llame a Sálvame para explicarnos cuál fue su papel como miembro de la Asamblea de Caja Madrid, entre 2004 y 2009. En todos esos años, ¿vigiló, supervisó, controló, fiscalizó… algún desmán de cuantos por allí afloraban? Y si no es así, ¿para qué servía ser insigne miembro de esa Asamblea?

Todos hemos podido ver cosas. Por cierto. El alcalde de Salamanca, además de alcalde, es también presidente del Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP. Ese órgano que deberá decidir (algún día) sobre Rato y el resto de militantes que dispusieron de tarjetas opacas.

El PP es un partido en el que Bárcenas llevó las finanzas durante casi tres décadas. Es decir, no es un partido que se caracterice por los pulidos controles internos ni por la minuciosa  exigencia de responsabilidades. De modo que (aparte de triquiñuelas y juegos florales) nada cabe esperar a ese respecto.  Ahora bien. A estas alturas… importan mucho las bajezas. Y más allá de lo que el PP haga y deje de hacer, lo ineludible es que los responsables del ingente desfalco devuelvan el dinero, y rindan cuentas ante la justicia.


Hay un partido que desde su nacimiento se opuso a la colonización partidista de las Cajas. Un partido que, habiendo tenido ocasión de participar en los CAJAmanejes, renunció a esa infección. Un partido cuyas acciones judiciales (entre otras la querella Bankia y la querella preferentes) posibilitan la expectativa de que este saqueo… no salga gratis a los saqueadores. Ese partido, le pese a quien le pese, se llama UPyD.


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artículo difundido/publicado en esRadio y Tribuna de Salamanca (21 y 22 de octubre de 2014).

martes, 7 de octubre de 2014

Defensa de la ciudadanía


Sabido es: no es lo mismo tener apéndice que padecer apendicitis. Esa gráfica distinción la expuso hace años Julián Marías, para explicar que uno puede pertenecer a una nación, sin que por ello tenga que ser nacionalista.

Décadas después sigue siendo necesario realizar esas clarificaciones. El pasado domingo vi a un señor haciendo una entrevista desde un sofá televisivo. Ese entrevistador pasó a considerar “facha” el defender la igualdad de derechos y libertades de todos los españoles. Los nacionalistas (y los que creyendo no serlo reproducen las mismas milongas del nacionalismo) son muy rápidos enarbolando el espantajo del “facherío” o considerando “nacionalistas españoles” a cualquiera que no esté entre sus huestes. 

A la vista de toda esa educación para la identidad que por tantos altavoces se difunde, quizá sería higiénico contemplar algún apunte:

1. Defender la integridad de un Estado no equivale a ser nacionalista. Algunos no queremos levantar fronteras; algunos no deseamos que se fragmente la ciudadanía; algunos rechazamos esa pretensión de convertir en extranjeros a nuestros conciudadanos; algunos pretendemos salvaguardar y mejorar el Estado de Derecho, como mejor anclaje en el que poder desenvolver nuestra ciudadanía. Guste más, guste menos, lo dicho nada tiene que ver con las habituales ínfulas del nacionalismo. 

2. El nacionalismo diseña una identidad como hegemónica. El nacionalismo ensalza (y si tiene ocasión, impone) una modelada identidad que erige en prioritaria. Por eso el franquismo era nacionalista: porque pretendía instaurar un modo de ser español. Un modo de ser a la medida de las fantasmagorías franquistas. Es la misma lógica (la misma y triste lógica) que hoy siguen empleando otros nacionalismos: instaurar un patrón para ser catalán, para ser vasco, para ser… lo que corresponda.

3. El auténtico concepto de ciudadanía no va circunscrito a lo identitario. El auténtico concepto de ciudadanía no está subordinado a un condicionante de tipo étnico, cultural, religioso, ideológico, racial… No. No se es ciudadano de 1ª o de 2ª en función de ajustarse mucho, poco o nada al molde predeterminado. No se es un buen o mal ciudadano por el hecho de cumplir con el pack que configuran los ingenieros de las esencias.

4. Las identidades que cada cual elija no han de sumar ni restar a nuestra condición de ciudadanos. Esas identidades deberán ser voluntarias, autónomas, opcionales. No impuestas. No asignadas. Dicho de otra forma: las identidades no son un salvoconducto para poder ser ciudadano; sino que somos ciudadanos, y como opción individual y libre cada cual elegirá sumarse a las identidades que desee.

Fernando Savater, el gran Fernando Savater, acaba de publicar su último libro: una espléndida Defensa de la ciudadanía. Ciertamente, hace mucha falta defender la idea de ciudadanía (tan sustancial al ejercicio democrático), y distinguirla de esas abstracciones o entelequias tan al uso: “el pueblo”, “la calle”, “la costumbre”, “la tradición”, “los derechos históricos”, "los derechos de los territorios", etc, etc.

La ciudadanía son los derechos, deberes y garantías que nos corresponden… a las personas. Y eso no está supeditado a ser nativo de ni creyente en. Ser ciudadano no depende de tener apellidos adscritos a determinada raigambre, ni depende del color de piel, ni de la orientación sexual, ni de la fe que se profese, ni del mayor o menor aprecio que se le tenga al paisaje que te envuelve.

No nos dejemos embaucar cuando el nacionalismo disfrace sus pretensiones en el amor (el amor a la tierra, a la cultura, a la lengua… y todo el blablablá correspondiente). Hace 30 años, y con la misma lucidez que en la actualidad, Savater ya nos advertía: “Del sentimiento de amor al propio terruño no se deriva forzosamente la ideología nacionalista, del mismo que el incesto no es una consecuencia inevitable del amor filial” (Contra las patrias, 1984).

Pues eso. No es lo mismo el apéndice que la apendicitis. No es lo mismo el amor filial que el incesto. No es lo mismo la ciudadanía que la identidad. Y por supuesto (permítanme la primicia), no es lo mismo escuchar a Oriol Junqueras… que aprender con Savater. 
 

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artículo publicado en Tribuna de Salamanca, 8-10-2014.




viernes, 26 de septiembre de 2014

Mi país se corrompe lo normal


Algunos estudiosos indican que la corrupción que se vive en España es equiparable a la de otros países de su entorno. Vienen a decir que si nos pusiéramos a comparar cifras, índices, variables y estadísticas, observaríamos un nivel “normal” de corrupción.

A mí me cuesta comprender este tipo de afirmaciones. No estoy diciendo que quienes realizan ese diagnóstico estén justificando la corrupción. Tan sólo muestro mi perplejidad, puesto que medir la cantidad de corrupción no nos lleva al meollo del asunto.

Por una parte, porque la cantidad de corrupción detectada no nos clarifica la corrupción inadvertida. Pasa algo parecido a lo que sucede con el narcotráfico: los alijos de droga requisados no son el todo de la mercancía entrante.

Pero a su vez, convendrá subrayar que lo prioritario no es lo cuantitativo (cuánta corrupción aflora), sino lo cualitativo (si funcionan o no los contrapesos democráticos que permiten detectar esa corrupción; y qué respuesta institucional y electoral se le brinda a la corrupción, una vez que ésta ha aflorado).

Dicho de otra forma. Dado que lo peor no es la corrupción, sino su impunidad, la mayor alarma debiera brotar cuando constatemos (a) impunidad de origen, (b) impunidad penal y (c) impunidad en las urnas:

(a) si en un país han sido erosionados los mecanismos de control y vigilancia (los clásicos checks and balances que caracterizan a toda democracia que se precie), habrá un porcentaje alto de corrupción que ni siquiera llega a visualizarse;

(b) si en un país la corrupción acaba saliendo gratis desde el punto de vista judicial, eso denotará el correspondiente deterioro de las instituciones, eso denotará que falla la división de Poderes, eso volverá a denotar, en definitiva, el mal funcionamiento del Estado de Derecho;

(c) si en un país la corrupción es votada en las elecciones, eso evidenciará que parte de la ciudadanía ha querido hacerse cómplice de tales manejos. La culpabilidad no será la misma, pero la responsabilidad (en tanto que ciudadanos) nos alcanza a todos.

En consecuencia, cabe desmontar esa supuesta “normalidad” que algunos atisban. Aunque el número de casos de corrupción estuviera en parámetros “normales” (entre comillas); no puede ser “normal” la existencia de agujeros negros en los que la corrupción resulte inescrutable; y no puede ser “normal” que la corrupción resulte impune en los tribunales; y no puede ser “normal” que la corrupción sea amparada por el partido en el que surgió; y no puede ser “normal” que la corrupción sea votada con el bochornoso alborozo que ha venido votándose. Esos fenómenos paranormales de la política han sucedido, desde luego, en España.

Hace unos años, Miguel Lorente publicó un libro que lleva por título Mi marido me pega lo normal. El título refleja ese testimonio de tantas y tantas mujeres que por desgracia habían asumido el maltrato como algo natural y comprensible.

Igual que toca seguir dando la batalla para que nunca (en modo alguno y bajo ninguna circunstancia) pueda percibirse con “normalidad” la violencia machista; también toca seguir dando esa otra batalla referida a la corrupción.  

Frente a la idea de que “mi país se corrompe lo normal” (y “la democracia se desmorona sin excesos”; y “el Estado de Derecho se derrumba… pero poco”), frente a esas tristes renuncias, también cabe algo más que dejadez, pasividad e indiferencia.

Y por cierto. La corrupción política es más, mucho más, que meter la mano en la caja. Seguiremos al habla. 


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artículo difundido/publicado en esRadio y Tribuna de Salamanca (23 y 24 de septiembre de 2014).

domingo, 14 de septiembre de 2014

Libre te quiero


Está escrito, en el pasado, por García Calvo. Está olvidado, en el presente, tantas y tantas veces. 

La música popularizó hace años esta letra. Su mensaje, vigente siempre, sigue estando a menudo en el olvido: en muchas partes del mundo, y en nuestra sociedad más cercana. 

Quien no te quiere libre, en modo alguno te está queriendo. Tan obvio... como obviado.   

miércoles, 16 de julio de 2014

Borja, lo entiendo. Sé fuerte


El coronel carecía de correspondencia, nos enseñó García Márquez. Pero Bárcenas sí tuvo quien le escribiese, y además con sobrado cariño: “Luis, lo entiendo. Sé fuerte. Mañana te llamaré”. El Cyrano de Bergerac que estaba al otro lado del SMS se llama Mariano Rajoy, ¡¡¡y sigue siendo presidente del Gobierno!!!

El alcalde de Brunete ha intentado sobornar a una concejala de UPyD: María Isabel Cotrina. La concejala resistió a ello y ha puesto las pruebas encima de la mesa. Horas de grabación en las que se puede escuchar, con minucioso detalle, la abyección de un alcalde. Pues bien, ¡¡¡el insigne Borja Gutierrez sigue siendo alcalde de Brunete; y su heroico partido prosigue mirando para otro lado!!!   

La corrupción es mala, sí. Pero la impunidad es aún peor. Sabemos que en España existe la primera (corrupción), y también hemos podido verificar que ha existido la segunda (impunidad). Lo ocurrido en Brunete nos evidencia que incluso puede darse un tercer estadio de degeneración.

El alcalde de Brunete negó los hechos. Salió a decir que las grabaciones sólo reproducían fragmentos parciales y descontextualizados. Y cuando se encontró con el audio íntegro, cuando se topó con la innegable obviedad, decidió cambiar de estrategia. Es el momento en el que el pillado simula sentirse muy orgullosito de su pillaje, e intenta enmascarar su maloliente pillada. De ahí el presentarse como un sacrificado alcalde, que tras hacerlo todo por el bienestar “del pueblo” (cómo dudarlo), resulta que se encuentra con esos ingratos y malísimos que no saben comprenderle. 

Desde luego, qué ingratitud. Una edila que no supo valorar la invitación de ese dadivoso alcalde, tan preocupado él por la vecindad y el interés general: “Quiero que estés con nosotros. Y si tengo que hacer esfuerzos para convencerte, pues los hago: del tipo que sea, del tipo que sea”, reitera el esforzado alcalde. El susodicho apela a “las salidas profesionales” que recaerían sobre la concejala, e insiste en que esa ventajosa oferta no sólo es para ella (a título individual), sino también “para quien tú quisieras”. Y así, sin despeinarse, el generoso alcalde va incorporando sucesivas prebendas y regalías, a las que añade las coletillas de que “eso es lo más sencillo”, “eso es lo más fácil”, “eso es peccata minuta”. Desde luego, queda claro en la grabación que a Borja Gutierrez no le incomoda ser altruista… con lo que no es suyo.

Pobrecillo. Tan incomprendido como que UPyD le ha puesto una denuncia por presuntos delitos de cohecho, prevaricación, tráfico de influencias, coacción y amenazas. Eso sí, el incomprendido regidor sí ha encontrado la entusiasta comprensión del PP. Ese PP que dice estar muy comprometido en la lucha contra la corrupción, y que de momento (en un sin par rapto de coraje) ha decidido reflexionar sobre el tema. ¡¡¡Guau!!!

El PP (con Esperanza Aguirre e Ignacio González en papel estelar) ha suministrado un nuevo mensaje: “Borja, lo entendemos. Sé fuerte. Mañana te llamaremos. Entretanto, seguiremos mareando la perdiz”.

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Coda 1: Al comienzo, aludía al memorable SMS de Rajoy. El Cyrano de Compostela se dirigía de esa forma a Bárcenas, 48 horas después de conocerse que el preboste tesorero reunía en Suiza unos ahorrillos... tan descomunales como inexplicables. Pues bien. Un año después de conocerse esa información a través de El Mundo, Rajoy sigue siendo presidente del Gobierno; y quien era director de ese diario, Pedro J. Ramírez, está ya destituido. 


Coda 2: El alcalde de Salamanca es también presidente del Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP. ¿Entrará dentro de sus competencias algún ejemplar veredicto sobre su homólogo de Brunete? Aysss. Aguardo con expectación.

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artículo también publicado (16-7-2014) en el blog personal de Tribuna de Salamanca.