lunes, 26 de julio de 2010

Apuntes facebookeros (julio 2010, c)

Aparenten el color que aparenten, todas las tiranías se esfuerzan en prostituir el lenguaje. Hoy, 26 de julio, el putrefacto régimen castrista sigue con la cantinela del "Día de la Rebeldía Nacional". Apelan a la "rebeldía" los mismos que reprimen el más mínimo librepensamiento.

Idéntico ejercicio que el de Videla, por poner otro sanguinolento ejemplo, cuando inauguró el Mundial del 78... apelando a "la paz".

sábado, 24 de julio de 2010

Apuntes facebookeros (julio 2010, b)

Los dos partidos mayoritarios simulan hacer algo... para seguir haciendo su inacción. La regeneración democrática choca con sus respectivos intereses, y ellos tienen bien claro qué prefieren. [Cfr., intervención parlamentaria de Rosa Díez (21-7-2010), ante el Decreto-Ley sobre Cajas de Ahorro].

PSOE y PP nunca lo reconocerán, pero les resulta incómoda la voz de una diputada que rompe con ese guión acomodaticio del "hoy por ti, mañana por mí". PSOE y PP harán como que no se enteran, y muchos medios harán también oídos sordos a cuanto provenga de UPyD.

Sin embargo, hay mensajes que van calando; y hay verdades que van abriéndose camino. Aunque el bipartidismo lo lamente, existe ciudadanía que osa abrir sus ojos.

jueves, 15 de julio de 2010

Apuntes facebookeros (mayo, junio, julio 2010)

16-7-2010

Zapatero intuye que las fotitos con el genocida ruandés podrían ser poco fotogénicas (su equipo de asesoramiento ha debido realizarle prolijos estudios para llegar a tal conclusión). Moratinos será quien acuda (vete tú, a mí me da la risa). Y el PP, a través de Arístegui, señala que Kagame es un líder "muy respetado" (por si Catalina no quería arroz... pues eso). Entretanto, yo prosigo expectante ante las movilizaciones de esa intelectualidad a la que ayer se aludía.

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15-7-2010

El presidente de Ruanda, de profesión genocida, mañana es recibido en Madrid por Rodríguez Zapatero. Aguardo con expectación las movilizaciones de cierta intelectualidad. Intelectualidad comprometidíSISISIma, especialmente... según y cómo.

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15-7-2010

"Ha puesto tanto empeño en dividirnos..." (Rosa Díez, dirigiéndose al presidente del Gobierno, en el Debate sobre el Estado de la Nación).

Y también sobre este Debate: réplica de Díez a Zapatero (vídeo, 15-7-2010); "la fuerza de la razón o la razón de la fuerza" (post, 17-7-2010).

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13-7-2010

Con el habitual oportunismo que les caracteriza, y con esa ingente capacidad para infantilizar cuanto tocan con su discurso... González Pons (PP) y Alonso (PSOE) realizan el manido cruce de declaraciones insustanciales. En este caso, discrepan sobre si Rajoy se parece o no a Vicente del Bosque. ¡Y no os lo vais a creer! Uno dice que sí, y otro dice que no... ¡Criaturas!

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10-7-2010

Además de emPULPOlecida y enVUVUZELAda, ¿existe también ciudadanía a la que le pueda interesar el devenir de una Constitución, el devenir de un sistema democrático? Por si acaso la respuesta fuera afirmativa... Manifiesto en defensa del orden constitucional.

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11-6-2010

"Las personas libres nunca preguntan qué va a pasar, sino qué podemos hacer" (Fernando Savater). No nos mires. Únete a UPyD.

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22-5-2010
En ocasiones, el abajofirmantismo encierra sólo pose e impostura. En otras, sin embargo, se vuelve justo e ineludible. "No los dejemos solos": Plataforma de españoles por la democratización de Cuba.

domingo, 4 de julio de 2010

Si usted no queda satisfecho, ¿le devuelve alguien su voto?

Evidentemente que no. Lo que no puede ser no puede ser, y además... el bipartidismo no lo permitiría. Pero sigámonos preguntando: si el producto político llegó, al mostrador electoral, con la fecha de caducidad ya pasada; si se expuso con algún defecto de fabricación, banalidad y populismo; si se vendió, en las rebajas de la sensatez, con resubidas de falsificación y sobreprecios de enmascaramiento... ¿nos queda, a la ciudadanía, algún reconfortante resquicio de defensa?

Traigo todo esto a colación, porque en estas fechas, con el inicio de las rebajas, las Oficinas Municipales de Información al Consumidor suelen ofrecer sus recomendaciones. Recomendaciones para que el consumidor no se vea engañado; consejos para que los gatos no pasen a devorar todas las liebres. [A modo de ejemplo].

No estaría de más que reflexionásemos por qué en la política se nos han birlado ciertas conquistas que, en otros ámbitos, nos parecen ya incuestionables. Dicho de otra forma: ¿está más protegida nuestra condición de consumidores que nuestra condición de ciudadanos? ¿Qué amparo nos corresponde como consumidores políticos, una vez que hemos realizado, en las urnas, nuestra compra respectiva? ¿Resulta viable, en el mercado político, algún certificado de garantías, algún derecho de devolución?

No deja de ser triste que tengamos más salvaguardadas nuestras facultades cuando compramos una simple camiseta (o un lavavajillas, un sofá, una cafetera...), que cuando elegimos a quienes van a representarnos durante cuatro años. Al elegir en las urnas, elegimos a quienes tomarán decisiones en nuestro nombre, y sus aciertos o desaciertos repercutirán en nuestra calidad de vida, e incluso acabarán decidiendo sobre nuestros derechos y libertades. Desde luego que no son detalles nimios; de ahí que sorprenda que haya ciudadanos que digan lavarse las manos con tanta ligereza; y digan no meterse en política; y digan (¡ay!) que ellos son "apolíticos". [Pobres. Qué falso placebo se tragaron. Qué dañino placebo quisieron algunos recetarles].

En 2004 tuve ocasión de defender una tesis doctoral que abordaba el servicio postventa de la política [esta modesta publicación recoge parte de la misma]. Allí se hablaba de servicios de atención al ciudadano (algunas administraciones adoptaron con posterioridad la denominación... aunque no siempre el contenido), y de otras cuantas cuestiones que no caben en este post, pero que guardan conexión con las recomendaciones que hoy siguen haciendo las asociaciones de consumidores. La diferencia es que en el escenario comercial son ya derechos a reivindicar, y en el escenario político... todavía siguen siendo ensoñaciones.

Y si son ensoñaciones no es porque haya condicionantes que no pueden extrapolarse de un mercado a otro. Por supuesto que existen particularidades no sujetas a extrapolación, pero ése no es el problema. El problema es que cierta política, cierta obsoleta política, renuncia a trabajar por aquello que, beneficiando a la democracia, pudiera menoscabar algo sus ególatras y egotistas intereses. Esa anacrónica política se conforma con una mercadotecnia política cuyos éxitos están probados: superficialidad, sesgo, maniqueísmo... y un obsceno derroche que, para financiarse, no ha hecho ascos a la corrupción. [Que el márketing político, en buena parte de casos, haya quedado circunscrito a eso, no será culpa del reseñado márketing; sino de los correspondientes políticos que hayan decidido encargar esas prácticas superficiales, sesgadas, maniqueas y onerosas. Al César lo que es del César... y al cambalache partidista, aquello que se merezca].

Lamentablemente, en la democracia española escasean los libros políticos de reclamaciones. Una vez que hemos acudido a votar, los partidos que encarnan la apolillada política tienden a desatender sus obligaciones, despreocupándose de la ciudadanía hasta los siguientes comicios. Entre elección y elección, languidecen las constantes vitales del Estado de Derecho. Los dos partidos mayoritarios, en su cortoplacista visión, acostumbran a juguetear con su habitual onanismo político; y los partidos nacionalistas, en su ombliguismo identitario, suelen continuar con su cansina deriva. Unos y otros, eso sí, ponen buen celo en acallar la voz de un partido como UPyD. Esa voz magenta les resulta incómoda, porque la causa justa les sigue pareciendo una auténtica anomalía.

Aunque nadie pueda devolverle el voto si usted queda insatisfecho, sí existe la posibilidad de una evaluación continua, racional y exigente a lo largo de la legislatura. Y sí existe la posibilidad de renunciar al panfletario sectarismo. Y sí existe, claro, la posibilidad de discernir entre la política democrática... y los trileros de la política.

Coda: Ya que recientemente ha presentado Luis de Velasco su última obra (No son sólo algunas manzanas podridas), convendrá también recordar un magnífico libro del que es coautor: La democracia plana. Los documentados análisis que iban sucediéndose en cada capítulo venían a constatar la existencia de un deteriorado sistema político. Evocamos hoy este título en relación a ese bajo perfil democrático en el que España sigue tropezando.

miércoles, 2 de junio de 2010

El rasgamiento (publicitario) de vestiduras


A Rajoy le han entrado ahora las preocupaciones por el gasto electoral. Seguro que Zapatero no le va a la zaga, y dentro de poco nos anuncian ambos que van a realizar grandísimos recortes electorales. ¡Muy bien, que no se diga! Estos señores, tan enternecedores, emocionan con cada uno de sus gestos. Sus ademanes de responsabilidad y sus rasgamientos de vestidura vuelven escarpia cada cabello. Aplaudamos sin parar.

Indudablemente que es de agradecer que se corten un poco con el derroche propagandero (nada que ver con la propaganda cabal, juiciosa y de contenido, que también sería posible encontrar... aunque antes habría que atreverse a buscarla). Se agradece, decía, que asuman un poquito de recato en aquello del gasto superfluo, maniqueo, sectario y simplificador. ¡Sólo faltaba!, cabría añadir. Sólo faltaba en función de cómo está el patio de nuestra economía; y sólo faltaba, también, si tenemos en cuenta que buena parte de su publicidad, al bipartidismo le llega bajo un ropaje aparentemente informativo... de los medios más afines que cada cual se gasta. [Esos ejercicios publipropagandísticos que simulan ser información no son, como a veces se supone, "publicidad gratuita". No, no, no. Los favorcitos mediáticos acostumbran a tener contraprestación, y las formas para saldar el "qué hay de lo mío" son múltiples y variadas].

Es razonable que en esto del gasto electoral Rosa Díez haya demandado "predicar con el ejemplo"; como razonable resulta que ya en 2008 solicitara en el Congreso la eliminación del mailing electoral (además del ahorro, el reseñado mailing supone uno de los más grandes menoscabos que los ciudadanos padecemos en cuanto a la igual condición para ser electores y elegibles). Tan razonable resultaba la medida que -conociéndoles- también lógico resulta que PSOE y PP rechazaran perder otro de sus privilegios. Sabido es que la calidad democrática interesa mucho a los estadistas sociopopulares que gobiernan y opositan.

Pero ya habrá tiempo de detenerse en estos y otros pormenores. Para no hacer muy extenso este post, limitémonos a ofrecer algún ejemplo, entre los muchos que podrían extraerse. Podrá evidenciarse así el nuevo ejercicio de coherencia (¡uno más!) que frecuenta el bipartidismo.


1) El PP opta por regalar tostadoras a los periodistas (diciembre de 2007). Es su regalo navideño. ¿No es estupendo? ¿No es una fantástica muestra de austeridad y decoro? ¿No son conmovedoras esas tostadas con la gaviota grabada? Pues eso. Se adjuntan imágenes: absolutamente reales y fidedignas. Chapeau, don Mariano.
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2) El Gobierno del PSOE opta por regalar zapatillas a los jóvenes (marzo de 2006). Se trata de las famosas "Keli Finder", y en el propio anuncio del Ministerio de Vivienda y del Consejo de la Juventud se afirma: "Obviamente no podemos conseguirte casa, pero de momento te ayudamos a buscarla". ¡Espléndido! El insulto a la inteligencia es tan "obvio", como la imposibilidad a la que alude el propio mensaje publicitario. Una vez más, dinero tirado a manos llenas.
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3) Sin embargo, como casi siempre todo es susceptible de empeorar... Pues eso. El PP de Badalona no ha tenido inconveniente en realizar un infame panfleto publicitario donde se coquetea con la xenofobia (abril de 2010), mientras las Alicia Sánchez-Camacho y toda la cúpula nacional del PP escurren el bulto, haciendo como que la cosa no va con ellos.
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Y entretanto, para que no decaiga, Rodríguez Zapatero nos había llegado de nuevo con su chistera, y sacaba de ella su Ley de Economía Sostenible. Para dar a conocer este deslumbrante hallazgo, el PSOE organizó un mitin-show tan oneroso, como ridículo (22-11-2009).
Se adjunta a continuación un video de muestra. También aquí, por supuesto, las imágenes son completamente reales. En ocasiones la realidad supera a la ficción. En otras, simplemente... lo real alcanza el sonrojo; y lo real muta en bochorno.

domingo, 16 de mayo de 2010

La realidad no está prohibida (aunque el bipartidismo siga sin enterarse)

La responsabilidad de nuestros gobernantes y oposicionistas es tanta, que unos y otros llevan tiempo rebozándose en el espejismo.

Los espejismos presentan un ligerísimo inconveniente. Una diminuta e insignificante dificultad: su inexistencia. Salvada esa nimia objeción, los delirios siempre han tenido gran aprovechamiento propagandístico.

En los regímenes totalitarios, el delirante discurso oficial no admite réplica. Toca aceptarlo de forma sumisa y paciente: la población súbdita traga con él creyéndoselo a pies juntillas, y a los clandestinos disidentes les toca guardar silencio, si no quieren sufrir las correspondientes represalias de los burócratas mandamases.

En los sistemas democráticos, la tentación de la entelequia también persiste, pero no es costumbre que se convierta en práctica asentada e institucional. En España, sin embargo, aflora. Me temo que por estas tierras, la entelequia es política de Estado. Una dinámica tan acomodada en nuestro devenir político, que se proclama con todo cuajo en campaña electoral, y se pregona sin mayor rubor a lo largo de la legislatura.

Asimismo, hay un punto en el que enarbolar quimeras deja de ser una anecdótica ingenuidad, para pasar a ser burda patraña. Falacia que sólo busca enmascarar los hechos, eludir las responsabilidades, y contribuir a la maquinaria del despiste, la ocultación y el embotamiento.

La enajenación, que el bipartidismo sociopopular pregona con desparpajo, requiere de un sostén imprescindible: la complicidad de quien la escucha, la complicidad de quien la aplaude, la complicidad de quien la vota. El fenómeno no ha sido extraño en la política española. Ahora, y durante las mayorías parlamentarias que han venido disfrutando socialistas y populares, no ha escaseado la second life política. Entretanto, y con entusiasta alborozo, las interesadas invenciones han sido convenientemente jaleadas por la respectiva claque de cada cual.

Un patio de butacas alabardero facilita la chusca interpretación. No puede sorprender que sea el tipo de auditorio que gusta a los malos intérpretes (incluidos, claro, los políticos). Pero como es obvio, las ensoñaciones partidistas no deben ser confundidas con lo real; y los hechos (también los desagradables y poco vistosos, también los molestos y poco electoralistas) no desaparecen por ser encubiertos.

"La realidad debería estar prohibida", nos enseñaba Almodóvar en La flor de mi secreto [se adjunta secuencia]. Se esté o no de acuerdo con ese supuesto deber estar, la realidad se empeña en seguir existiendo. Tozuda y vanidosa, la realidad no claudica ante tal tipo de prohibiciones.

Como el cartero, lo real siempre llama dos veces; y cuando se ignora su llamada, persiste en aporrear. En ocasiones -mira por dónde-, la puerta se viene abajo.


Coda 1: El pasado día 12, en el Congreso, Zapatero anunció unas medidas que rectifican, de raíz, cada uno de esos dogmas que ha venido reiterando hasta el hartazgo. Que le tocase enmendar la política y la pose que ha abanderado durante más de dos años, no se debe a un inminente avatar que acontece de forma imprevista y azarosa. Por supuesto que no. Durante más de dos años, el presidente del Gobierno prefirió desoír una realidad que podía haber sido diagnosticada. Desoírla (a través de la negación, el maquillaje, el disimulo o el amordazamiento) no supuso que la realidad desapareciese. Desoírla conllevó, tan sólo, que esa realidad incómoda... hiciera más cruentas sus incomodidades.

Coda 2: En esa misma sesión del Congreso, Rajoy aconsejó a Zapatero que llamase "a las cosas por su nombre" y que admitiese "la realidad". Bien está. Bien está que así fuera; mejor estaría que así sea; preferible ha de ser que se aplique el cuento. Rajoy insiste en que no se le entendió cuando recientemente salió a defender a Camps con aquello del "diga la justicia lo que quiera". Ya se sabe: que si el fuera de contexto, que si las inferencias erróneas, que si el zumba, que si el dale. Pero lo cierto es que el PP también ha optado por eludir otra realidad embarazosa. Esa realidad en la que el sonriente Camps vuelve a estar imputado... mientras sigue impertérrito en su cargo. La sonrisa del presidente valenciano se ha vuelto mueca, y su mueca suscita bochorno.

sábado, 8 de mayo de 2010

Lo que nos diferencia (a quienes abanderamos `lo que nos une´)

"El problema que Díez quizá tenga que afrontar pronto, como Clegg, es el de demostrar que es tan distinta como quieren creer quienes apuestan por ella", escribía Ignacio Camacho en los arranques de la campaña británica.

Pues bien, ciertamente, algunos sí creemos que existe esa distinción. Y para demostrar que tal creencia no es un mero acto de fe, ofrezcamos algunas pistas sobre por qué el proyecto de UPyD puede -con nitidez- distinguirse del resto de la oferta política. El listado exhaustivo de puntos no cabría en un artículo de naturaleza periodística, pero me conformaré hoy con ir esbozando algunas pistas, a las que se dará continuidad más adelante.

UPyD abandera, desde su nacimiento, "lo que nos une". Algo que diferencia a este partido respecto al paisaje político hegemónico. Un paisaje en el que la tabarra diferencial marca la pauta, y las murgas identitarias (revestidas de nacionalismo, regionalismo, localismo) son el abc de la política al uso. Ya sólo esto serviría para distinguir a UPyD frente a todos los partidos etnicistas que por ahí abundan, pero también, ya sólo este rasgo permitiría distinguir a UPyD de un PSOE y un PP que dejaron hace tiempo de ser nacionales.


Las obsesiones electoralistas hacen que los dos partidos mayoritarios vayan cambiando en cada sitio su discurso... en función de cuál sea el electorado al que se dirigen. Y a todo ello suele sumarse la presencia de los respectivos barones: esos asombrosos próceres de la territorialidad, ante los cuales, las cúpulas centrales de los partidos eluden dejarse algún pelito en la gatera. Prefieren dejar hacer, antes que asumir un supuesto coste electoral. Y sus cuentas (las de los votos en clave partidista, no las de la macro y microeconomía), hasta ahora les han venido saliendo. Con esas miras, la demagogia y el ombliguismo del terruño han ido retroalimentando unas dinámicas que no conocen fácil freno.

En las elecciones generales de 2008, además del tiempo récord en que reunió candidaturas para todas las circunscripciones, UPyD fue el único partido que concurrió en toda España bajo las mismas siglas. De ahí se desprendía una premisa que ha seguido sosteniéndose: la defensa del mismo discurso para el conjunto de la soberanía. Un mismo discurso, con independencia de que resultase más o menos simpático defenderlo en un lugar u otro; y con independencia, pues, del rédito electoral que supusiese reafirmarlo aquí o allí. Se evitaba de esta forma la tentación (perversa y dañina tentación) de subordinar el interés general a cada uno de los intereses particularistas.

Si lo dicho es un rasgo caracterizador de UPyD, no puede decirse lo mismo respecto a PSOE y PP. Dos ejemplos recientes: (a) la actitud que el PSOE de Zapatero viene manteniendo frente al PSC de Montilla; (b) la actitud que el PP de Rajoy mantiene ante el PP de Camps.


Montilla, día a día, hace sus esfuerzos para rivalizar en nacionalismo con CiU y con ERC. Mientras asegura no querer "presionar" al Constitucional, anda con sus misivas a entidades y ayuntamientos de Cataluña, para que se sumen a su reivindicación de que el TC se declare incompetente a la hora de sentenciar sobre el Estatut. Ante este tipo de ademanes (que ya no suponen sorpresa en el PSC), llama la atención que el PSOE -con todas sus siglas- asienta, trague y justifique.

Y por lo que a PP se refiere, más de lo mismo, y fenómenos parejos. Cómo no recordar, por no ir más lejos, esa lección que Rajoy ha sabido brindar el pasado día 6. El pobre, tan rehén del PP valenciano, llega al sonrojo de apostar por Camps... con independencia de lo que pueda decir la justicia. Ole, ole. Se ve que el código ético del partido, sobre el que tanto hablaron, vuelve a precisar alguna enmienda.

Ayssssss. No es ya sólo que los dos grandes partidos hayan perdido el más mínimo sentido de Estado. Es que han renunciado a buscarlo. Insistentes y tozudos, se empeñan a diario en demostrarlo. [continuará]